El Club Natació Barcelona y la Universitat de Barcelona construyen juntos el primer Posgrado en Bienestar Psicológico y Salud Azul
- 26 jun
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El agua como espacio de bienestar, inclusión y transformación. El Club, escenario real de aprendizaje, investigación y generación de conocimiento.
En los últimos años, la relación entre la salud mental, la actividad física y los entornos naturales ha dejado de ser una intuición para convertirse en una sólida línea de investigación científica. En este contexto, el concepto de Salud Azul —los beneficios físicos, psicológicos, emocionales y sociales derivados de la interacción con el medio acuático— ha dado nombre a una primera edición de un posgrado que ha contado con el Club Natació Barcelona como entidad colaboradora principal.
Durante meses, profesionales del Club han participado activamente en el diseño y el desarrollo de los contenidos de esta formación impulsada por la Universidad de Barcelona. Más que un posgrado, ha sido una oportunidad para generar conocimiento compartido a partir de la experiencia real: la que se vive cada día en nuestras instalaciones.
El agua como entorno terapéutico
La literatura científica es cada vez más clara: la actividad física en el medio acuático favorece la regulación emocional, reduce los niveles de estrés y ansiedad y mejora el bienestar general. La natación y las actividades acuáticas contribuyen a los procesos de neuroplasticidad, la atención plena y la regulación del sistema nervioso, mucho más allá de los beneficios cardiovasculares que suelen centrar el discurso.
La práctica en aguas abiertas añade una dimensión emocional singular: la conexión con la naturaleza, el sonido de las olas y la sensación de amplitud generan experiencias de calma, resiliencia y bienestar difíciles de reproducir en otros entornos.
A lo largo del posgrado, la psicóloga deportiva y psicopedagoga del Club, Judith Tarracó, contextualizó estos beneficios y presentó los programas acuáticos del CNB como espacios reales de promoción de la salud: la natación en aguas abiertas, el aquagym y los espacios de natación social, entendidos no solo como actividades físicas, sino como contextos de relación, autocuidado y regulación emocional.
Las alumnas del posgrado pudieron vivirlo en primera persona durante dos jornadas prácticas en el medio acuático, en las que experimentaron sesiones de relajación y conciencia corporal, natación en aguas abiertas y prácticas de aquagym desde una perspectiva consciente y terapéutica.
Inclusión y deporte adaptado: una mirada que transforma
El posgrado incorporó también un bloque específico dedicado a los programas acuáticos con personas con diversidad funcional, desarrollado desde el Departamento de Pedagogía y Deporte del Club, liderado por Marta Noguera y con la participación de Elena Morillas en la elaboración del contenido teórico y pedagógico.
Durante la sesión se recorrió la evolución del deporte adaptado en el Club y la transformación de la mirada social hacia la discapacidad y la inclusión: del modelo segregador al modelo integrador, y de este a un modelo verdaderamente inclusivo, en el que la diversidad deja de ser una excepción para formar parte natural del sistema.
Las jornadas prácticas fueron, para muchas participantes, la experiencia más impactante de la formación. Compartir entrenamientos y vivencias con deportistas y técnicos de los equipos de natación adaptada y waterpolo adaptado del Club permitió acercarse a su realidad desde una perspectiva humana y relacional. Sus testimonios pusieron de manifiesto que el deporte adaptado es, por encima de todo, un espacio de pertenencia, autonomía, identidad y crecimiento personal.


Inicio de una investigación sobre bienestar y medio acuático
Una de las líneas más relevantes abiertas durante el proyecto ha sido el desarrollo de un sistema de evaluación y recogida de datos vinculado a los programas acuáticos del Club, con la colaboración de Albert Dalmau, deportista de waterpolo adaptado y especialista en análisis estadístico, y la participación de técnicos, familias y deportistas de diversos programas.
Los primeros datos apuntan en una dirección clara: la participación en actividades acuáticas se asocia a una mejora percibida del bienestar emocional, la calidad de vida, la regulación emocional y el sentimiento de pertenencia. Aunque la investigación se encuentra en una fase inicial, representa un primer paso importante hacia la construcción de evidencia científica que avale el valor terapéutico, educativo y social de aquello que en el Club vivimos desde hace años.
Un acto de clausura y una puerta abierta
El pasado 29 de mayo, las instalaciones del Club Natació Barcelona acogieron el acto de clausura del posgrado. El director general del Club, Xosé-Carlos Fernández, agradeció a la Universidad de Barcelona la confianza depositada en la entidad y subrayó la importancia de seguir impulsando proyectos que sitúen a las personas en el centro: proyectos que entiendan el deporte y el medio acuático como herramientas capaces de generar salud integral, bienestar emocional e inclusión social.
Este proyecto es, en palabras de todas las personas que han participado en él, solo el inicio de un camino largo, pero necesario. Seguir investigando y generando evidencia sobre los beneficios del medio acuático es esencial para avanzar hacia modelos de salud más humanos, preventivos y comunitarios.
Porque el agua no es solo un espacio deportivo. Es un espacio de regulación, de encuentro, de crecimiento y de vida.
Gracias a todas las personas que han hecho posible este proyecto: Marta Noguera, Judith Tarracó, Elena Morillas, Samuel Guerrero, Gonzalo Ezequiel, Rubén Reguart, Jesús Collado, Marc Gatius, y a todos los técnicos, voluntarios, deportistas y familias que han contribuido a hacerlo realidad.




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